Triple Laminado, 100% Reciclable, Compostable y Sin Plástico: Todo lo Que hay Que Saber

Triple Laminado: Máxima Protección y Eficiencia
El triple laminado es una solución de envasado conformada por tres capas de materiales distintos, cuidadosamente combinados para proporcionar una resistencia superior, una barrera efectiva contra la luz, la humedad y el oxígeno, y una óptima conservación del producto. Gracias a la incorporación de aluminio, este embalaje asegura una protección excepcional, evitando la degradación prematura de alimentos y productos sensibles, como café, té o galletas.
Este tipo de material es ampliamente utilizado en sectores como la alimentación y la farmacéutica debido a su fiabilidad y alto rendimiento. Sin embargo, la fusión de diferentes materiales complica su reciclaje, ya que el aluminio debe separarse antes de ser procesado como residuo. A pesar de ello, estas bolsas aún pueden ser recicladas dentro de la categoría de plásticos, contribuyendo parcialmente a la sostenibilidad.
100% Reciclable: Un Compromiso con la Economía Circular
Para quienes buscan una alternativa más ecológica, las bolsas 100% reciclables son la opción ideal. Fabricadas con monomateriales como polietileno (PE) o polipropileno (PP), están diseñadas para integrarse sin problemas en los
sistemas tradicionales de reciclaje.
Aun sin aluminio, estos materiales ofrecen una barrera eficiente contra la humedad y el oxígeno, garantizando la
conservación de los productos envasados. Al estar compuestas de un solo tipo de material, su reciclaje es total
y sin generar residuos adicionales, permitiendo que sean reutilizadas para la fabricación de nuevos productos. Esta
solución es especialmente recomendada para quienes buscan un equilibrio entre protección y sostenibilidad, sin comprometer la calidad del embalaje.


Compostable: El Camino Natural hacia la Sostenibilidad
Las bolsas compostables están diseñadas para descomponerse de manera natural en entornos de compostaje, ya sea industrial o doméstico, sin dejar residuos perjudiciales en el medio ambiente.
El material utilizado en su fabricación es PLA (ácido poliláctico), un biopolímero derivado del almidón de maíz que constituye una alternativa ecológica a los plásticos convencionales. Este material es biodegradable y compostable, lo que reduce significativamente su impacto ambiental sin sacrificar funcionalidad ni calidad.
Aunque su capacidad de barrera no es tan alta como la de los envases plásticos tradicionales, son una excelente opción para productos secos y de larga duración, como harinas, semillas y galletas. Además, cuentan con certificaciones internacionales que garantizan su sostenibilidad y compatibilidad con los estándares de compostaje.
Bolsas Plastic Free: La Alternativa más Natural
Para quienes buscan reducir al máximo su huella ecológica, las bolsas plastic-free eliminan por completo el uso de plásticos, apostando por el papel como único material. Estas bolsas están recubiertas internamente con una fina capa oleosa que les permite sellarse térmicamente, ofreciendo una funcionalidad similar a la de los envases plásticos tradicionales.
Junto con las opciones compostables, este tipo de embalaje representa una de las alternativas más sostenibles dentro de nuestro catálogo. Al ser completamente reciclables y fabricadas con materiales naturales, contribuyen significativamente a la reducción de residuos plásticos. No obstante, su nivel de protección es menor que el de otros materiales, por lo que se recomiendan principalmente para productos secos y con larga vida útil, como cereales, harinas y semillas.

Elegir con Responsabilidad
Seleccionar el material adecuado para el embalaje no solo influye en la conservación del producto, sino también en su impacto ambiental. En Swisspac, estamos comprometidos con el desarrollo de soluciones innovadoras y sostenibles, adaptadas a las necesidades de cada cliente.
Si buscas opciones eficientes y ecológicas para el envasado de tus productos, estamos aquí para ayudarte a encontrar la mejor alternativa.